Postales en la Vidriera

2.8.26

 EL SUEÑO ALBICELESTE


Imprevisiblemente tengo ante mis ojos
la majestuosidad del Monumento a la Bandera.
Hace algunos años
recuerdo que se me ocurrían
frases como estas para exaltarlo:
Árbol genealógico del espíritu.
Jardín albiceleste.
Mangrullo insomne.
Soberanía mística.
Efigie sagrada e intemporal.
Dorada y fulgurante síntesis de la Patria.
Hoy... juro no sé qué decirle.

Es todo tan confuso.
Es todo tan incierto.
Se han borrado los límites.
Las fronteras no existen.
Hay un mundo virtual.
Pero un caos real de sombras y espectros
deambulando a tientas entre redes mediáticas.
Internet
Y navegaciones espeluznantes de Dioses 
sin escrúpulos 
que han montado su imperio en la cibernética. 

FELIPE DEMAURO

 TRES CHIMENEAS


Barrio Acindar fue pergeñado
como un Complejo Edilicio Residencial
típico de los años "50" del siglo anterior.
Semiocultas sus viviendas
de las principales vías de comunicación
y diseñadas como chalets
sobre uno de los flancos
de la prestigiosa empresa productora de aceros
lanzaban por entonces a sus dichosos
y aburguesados moradores 
a jugar sus fichas personales de suerte e ilusión
en el tablero existencial de la gran Ciudad.

Pero un día todo concluyó.
Y resultó en vísperas del ocaso
e inmediato nacimiento de un nuevo milenio.
Hoy lo saben quienes habitan cotidianamente
sus misterios y sus calles.
Existe algo así como un hálito
la ventisca... solo el simulacro teñido de recuerdos
y anécdotas de lo que fue.
Y resulta paradójico y hasta parece mentira
que solo hayan quedado "tres chimeneas"
cual el símbolo máximo de tanto bienestar
abundante trabajo y momentos de gloria.

Solo tres chimeneas emplazadas 
en medio de tanta precariedad y miseria.

FELIPE DEMAURO