Postales en la Vidriera

26.7.17

EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO

Al influjo de una luna más romántica
inclinada a las reglas del pudor
entre criterios coherentes
y horizontes más visibles
fue creciendo nuestro amor.

Recuerdo de ese entonces
cuando nos conocimos
la aparente sorpresa.
Si siempre nos quisimos
la instancia de juntarnos
tan solo era formal
cuestiones de papeles
un modo de empezar.

Vinieron ilusiones
llegaban con los hijos
todo íba pasando
de manera casual
a veces dos de arena
reemplazaban la de cal.

Pero hoy apenas lejos
a cuarenta y siete años
con nietos que han venido
y otros por llegar
la vida me parece
una cuestión resuelta
un preludio distinto
incapaz de asombrar.

Sé que he tenido suerte
y doy gracias a Dios
él me tendió tu nombre
de compañera ideal
Amelia irá contigo (dijo)
a desafiarlo al azar.

FELIPE DEMAURO

21.7.17

LA ACTUALIDAD EN FRASES CÉLEBRES

Respecto de esta zaga que me tiene muy entretenido por estos días, en cuanto a mi actividad de creación literaria, he encontrado estas otras dos frases que realmente son tan ocurrentes como graciosas.
Se trata de: "Poniendo estaba la ganza" y "Otra vez, sopa".
En cuanto a la primera, hay una multitud de conciudadanos honestos, que siguen firmes esperando que la justicia "tome cartas en el asunto", una vez por todas, y aquellos que han delinquido alevosamente en el período del gobierno anterior sean apresados, pero antes que devuelvan como corresponde todo lo robado.
Y en cuanto a la segunda frase, dicen algunas encuestas por lo general imprecisas, y lanzadas al ruedo para incautos, que con respecto a la confianza que en principio muchos argentinos le habian brindado al gobierno actual, ahora sienten cierta decepción y por eso aluden a pensar en esa graciosa frase que les cae como un balde de agua fria llevándolos a decir...¡Otra vez, sopa!

FELIPE DEMAURO

LA ACTUALIDAD EN FRASES CÉLEBRES

Se me ocurre que las frases célebres son como los aforismos de Antonio Porchia.
Realmente eternos, nunca pasan de moda. Y para nosotros los Argentinos, como los tangos de Enrique Santos  Discépolo.
Existe una frase muy arcaica que alude a dos estamentos de la sociedad, hoy muy criticados.
Se trata de los políticos y de los jueces.
Y dicha frase, hoy más vigente que nunca es: "Entre bueyes no hay cornadas".
Pero existe otra que bien pudiese ser comparada con el mecanismo de la economía, que está transitando una revitalización apenas a cuenta gotas.
Esa frase puede multiplicarse en otras y así anotamos: "Siempre que llovió, paró" o "No hay mal que por bien no venga" o "Todo tiempo pasado fue mejor" o "No hay mal que dure cien años".
En fin... pero a los que tenemos sangre tana, gran mayoría en la República, siempre nos pega esta otra:
"Primo mangiare e´ dopo filosofare".

FELIPE DEMAURO

20.7.17

LA ACTUALIDAD EN FRASES CÉLEBRES

Otras frases célebres que resultan muy ocurrentes, que aluden a tiempos remotos, y bien pueden maquillarse hoy de actualidad son estas dos:
"Embrujos que ya no son" y "No todo lo que brilla es oro".
Ambas tranquilamente pueden adaptarse a la actual campaña política. Veamos si no es así.
Pero tomando la primera de ellas, "Embrujos que ya no son", en realidad ya fue utilizada en uno de mis libros del año 2008, que cuenta la historia del Barrio Las Delicias y sus adyacencias.
No obstante y volviendo al año 2008, los embrujos que por entonces causaba el timón del poder, con un éxtasis casi religioso en lo material, que muchos argentinos aceptaban como algo normal, hoy de pronto es hondo desencanto y entre sus filas se va desflecando poco a poco el itinerario nacional y popular.
Y pasando ahora si a la otra frase, "No todo lo que brilla es oro", nos cruzamos de vereda.
Tomamos por precaución una regadera y empezamos a buscar "los brotes verdes", obviamente para comenzar a regarlos.
Y qué encontramos como la mayor atracción. Por supuesto, esta otra frase en un afiche pegado en una obra en construcción en la esquina de Zeballos y Alem, "ochava sudeste".
Entonces leemos: "Cambiamos-Asado por fideos".
Evidentemente el guiño popular y el sentido del humor en la argentina no tiene límites.

FELIPE DEMAURO

19.7.17

LA ACTUALIDAD EN FRASES CÉLEBRES

"Contigo pan y cebolla" y "Hay que pasar el invierno", son dos oraciones muy ocurrentes que aluden a hechos acontecidos hacia mediados del siglo anterior.
Por entonces la ingenuidad de la gente, y en modo especial el comportamiento sumiso de las mujeres, unido al modo férreo de los valores, la lealtad, y el apego al esfuerzo cimentaban el cotidiano vivir.
Recordemos tambien que la última camada de inmigrantes italianos tuvo lugar durante el año 1948.
Por entonces ya a la bohemia le habían tirado la toalla, el tango brillaba a full, y en el lapso de un quinquenio el poder político  comenzaría a hacer agua por todas partes, convirtiendo sus postulados progresistas de otrora en una nueva utopía para los que se habían quedado en el camino.
Y así llegamos a la segunda frase, "Hay que pasar el invierno", la que pronunciara en su momento Alvaro Alsogaray, en uno de sus habituales comentarios económicos.
Luego sobrevendría el auge implementado en los gobiernos democráticos de los Doctores Arturo Frondizi y Arturo Humberto Illia, donde en ambas administraciones el progreso fue literalmente mayúsculo.
Pero a partir de allí, año 1966, y luego del año 1983, hasta que se implementó el llamado "Plan Económico Austral", nuestro país fue hilvanando toda una nómina de desencuentros, que lamentablemente y en modo especial en los últimos años, parece haberse convertido en una especie de riña deportiva espejada en metáfora futbolera, como si se tratara de un River-Boca o un Newell´s-Central, laberinto de donde es muy difícil salir.

FELIPE DEMAURO

26.6.09

Ha raíz de que han quedado varias historias sin contar en cuanto al libro titulado "Embrujos que ya no son" (Compendio de relatos del sudoeste de Rosario "Las Delicias" y sus adyacencias), he decidido contar con una segunda edición del mismo y como ejemplo dejo expresado el relato que está a la vista:


LOS HIJOS DEL IMPERIO DEL SOL

Cierta vez pudo parecerse a una utopía, pero hoy ha pasado a ser algo tangible y visual.
Los hijos del Imperio del Sol, de manera aparente o definitivamente, se han establecido entre los límites del sudoeste. Aquí en ”Las Delicias” han puesto en hora el latir de sus pequeños y surtidos supermercados, con la novedad de aceptar la más amplia gama de monedas y automáticos plásticos de débitos, siempre siempre con la mueca amable del gesto altruista en sus auríferos rostros.
Para ellos la matemática es el Dios de sus caprichos de evolución, el poder conmovedor del oriente milenario, y al fin de cuentas su mayor felicidad.
Pero la gente, en modo esencial la más carenciada y sencilla, los comprende y respeta.
En su gran mayoría los titulares de estos comercios son personas jóvenes, de contextura física delgada y estatura baja por lo general. Y como el resto de los inmigrantes que han llegado del lejano oriente se expresan con un lenguaje que despliega una multiplicidad de sílabas inentendibles, excepto en los nombres de sus dueños que se pueden constatar en los tickets que la gente recoge a través de sus compras.
Lo que llama mucho la atención acerca de estas familias, además de su sorprendente apego al trabajo, son esas virtudes que provienen de pueblos que siempre le han rendido culto al silencio y al respeto.
Y otro de los detalles a tener en cuenta se acrecienta en sus hijos. Nenas o varoncitos, que cuando uno los ve con sus ojitos razgados y su silueta pálida cree estar viendo a un Buda en miniatura.

FELIPE DEMAURO
Felipedemauro47@gmail.com

11.4.09

Modernos retoños de Villa Manuelita

Modernos retoños de Villa Manuelita es un poema que fue escrito por mi alrededor de 1990 pero que continua en el actual año 2009 teniendo más vigencia que nunca. Lo transcribimos:


Modernos retoños de Villa Manuelita


Ahi viene como dicen aquí
"el Octavio Pereyra"
- porque ellos hablan así
generalmente le adosan el artículo
anteponiéndolo al nombre aludido-
... trayendo en una mano la caja
que parece burlarse
de su denigrante oficio de lustrabotas
a través de la sonrisa "eterna" de Gardel.
Me saluda.
Saluda a "la Susi"
la puta de la casilla de enfrente
que a esta hora del anochecer
sale como ella dice: "a levantar puntos"
y se pierden en el hacinamiento
del angosto camino sinuoso.
Pasan conversando
"el cabezón Ortiz"
que por lo visto "retorna de hacer guantes"
en el solitario y grotesco gimnasio
de su imaginación
y "cacerola Lugo"
que acaso le estará explicando
la mejor manera de agredir con los codos
cuando se salta para cabecear un córner.
Me saludan posponiendo mi nombre
a un "buenas noches"
que carece de las eses finales
e inmediatamente uno de los dos
lanza una carcajada
que se trunca en la conversación
por el desesperado ladrido de un perro
que hace trastabillar la parda sombra de un gato
provocando el obvio tumulto
en algunos techos de zinc.
A este croquis marginal se suman
provenientes de puertas y ventanas
solidarias en la corta distancia
y en la precariedad de sus cortinas
el llanto de un chico
una discusión entre un alcohólico empedernido
y su concubina que no le va en zaga
hostilizándolo con los insultos mas hirientes
que suelen conjugarse
en este tipo de cloaca social
la melodía litoralenia de "Kilometro 11"
y el rostro morocho y oriental
de "Alcidez Sosa" que se acerca
junto a "la Laura"
con la sublime obesidad
del sexto en su vientre.
Ambos tironean de un carrito
repleto de cartones y basura
cuando una niña descalza
con un bebé desnudo en sus brazos
sale de la casilla a recibirlos.
Detrás de ésta otro chico
también descalzo hace lo propio.
Alcides Sosa y "la Laura"
en este preciso momento
sonrien y manosean con ternura
el cabello de sus hijos
mientras alguien sale de otra casilla lindera.
Se trata del alcohólico empedernido
quien apoya una de sus manos
en la frágil pared de lata
y casi en una proeza de equilibrio
comienza a orinar.
La luna como una banana raquítica
minimiza todo lo que ocurre.

19.2.09

Embrujos que ya no son

Cuando comencé a redactar este libro de reciente aparición titulado "Embrujos que ya no son", nunca pensé que iba a tener semejante aceptación, tratándose de una obra que rescata en principio algunos pasajes de mi vida junto a mis padres, abuelos, y a otros miembros de la familia. Y luego la narración se aboca a desentrañar toda la historia del sudoeste de Rosario. El barrio "Las Delicias" y sus adyacencias con parcelas de las que ya practicamente nadie se acuerda, como por ejemplo el llamado "Barrio Carreras".
El libro ha llegado no solo a los hogares mas alejados del epicentro de la zona, si mencionamos como tal a la intersección de las avenidas Ovidio Lagos y Manuel Arijón, sino también por intermedio de parientes a paises tan distantes como los Estados Unidos e Italia.
Reitero que para mi es todo un orgullo sentirme respaldado por tanta gente, que ahora sabe algo mas acerca de mi actividad en la radio, y también respecto de mi labor literaria que comenzó con la publicación del primer libro titulado "A los infiernos nuevos" en el año 1971.

A modo de ejemplo a partir de ahora doy a conocer algunos relatos de dicho libro:

Pío Berni - " Entre la leyenda y lo cierto" - Vida y obra de un maestro ejemplar


Eran otros tiempos. Lejanos dias ya cercanos 1930. Mi padre que había nacido un 11 de Octubre de 1919, alguna vez supo decirme que había sido... " su maestro".
En el sudoeste de la ciudad, sector de extramuros, comenzaba a clarear la urbanización de " Las Delicias".
Aún no se habian fundado los tres colegios públicos mas antiguos de que se tengan memoria. La Escuela Nº 560, situada en la esquina de Sánchez De Bustamante y el Boulevard Nicasio Oroño. La Escuela Nº 798 Dr. Vicente Anastasio de Echevarria, situada sobre la Avenida Ovidio Lagos a la altura del 5806, y la llamada "Julio Bello" Nº 154, ubicada detras de la estación del ferrocarril bautizada "El Gaucho", Ramal del Belgrano conocido como "la via onda" en el barrio de Hume.
Cuenta la leyenda por dicho de algunos pobladores, que este personaje solia reunir a sus alumnos en un paraje, antigua posta del "Camino de las Carretas" , simplemente un gran salón sombreado por un inmenso eucaliptus, situado donde actualmente se alza el extremo norte del puente de la circunvalación en la intersección con la Avenida Ovidio Lagos. También se comenta que aquel solia ir a las diversas quintas de la zona en un automóvil de época, llevando y trayendo a sus educandos.
Lo cierto, y ahora si nos remitimos a la documentación hasta ahora investigada, es que Don Pío Berni, este gran maestro, falleció el día 2 de marzo de 1954. Que de acuerdo a la partida de defunción contaba al morir 78 años de edad.Es decir que habia nacido en el año 1876. Su origén era italiano de la ciudad de Piacenza, pero se habia naturalizado como ciudadano Argentino. Estaba casado con Audelina Navarro, con la cual tuvo 3 hija: Carolina, Luidina y Maria Rosa.
Los padres de Pío se llamaban Luis Berni y Carolina Biavati. Su domicilio personal al momento de su muerte era calle Ocampo Nº 821.
Otro detalle al margén que podemos agregar es que al día siguiente de su fallecimiento, en el Diario "La Capital" se publican 3 avisos fúnebres dando cuenta del nombre de su viuda y sus 3 hijas ya casadas. Carolina Berni de Aiello, Luidina Berni de Fogliatti y Maria Rosa Berni de Moreno.
También el diario da cuenta de la compañía fúnebre que realiza el sepelio. Vicente Bernardo.
Don Pío Berni " El gran maestro " fue sepultado el día 3 de marzo de 1954 en la necrópolis " El Salvador".

Los relatos del libro estan agrupados en cinco subtítulos que son estos luego del prólogo y las palabras preliminares:

"Las vivencias en torno a mi nombre", "No solo de pan se alimenta el hombre", "Los placeres del alma", "Los personajes de Las Delicias" y "Relatos breves de todos los colores".

Pío Berni - Entre la leyenda y lo cierto, corresponde a "No solo de pan se alimenta el hombre".
Vamos a transcribir ahora un relato correspondiente al capítulo "Los placeres del alma".

"Venus - El cine de Las Delicias"

Ubicado en la inmediación del barrio, a la altura actual de Avenida Manuel Arijón 2731 "D", era lo más parecido al "Cinema Paradiso".
Recuerdo que bajo aquel tinglado que a mis ojos asombrados de adolescente le parecia interminable, se diseminaban geometricamente en clavadas mas de trescientas butacas de madera. Con su pantalla orientada hacia el sur, que aún vuelvo a ver tiznada por el blanco y negro, o con las fluorescencias recientes del tecnicolor, el ensueño parece envolverme entre el eco de las voces y la música de "La violetera", "Los tres berretines", "Héroes de barro" y "La Dolce vita".
"1959"... Qué lejana ilusión. Deshilachado fulgor que vuelve del ayer. Infimo resavio que solo a veces...solo a veces, resplandece en la memoria.


Del capítulo "Los personajes de Las Delicias" citamos :

Personajes del Humor

Los personajes de cualquier barrio, por lo general son tipos muy queribles. Individuos cuyas neuronas evidentemente se han desfasado y por supuesto entonces resultan graciosos ante los demás, porque en sus acciones no coinciden con las de los otros.
En este relato vamos a exponer para el recuerdo de todos nosotros, a algunos que ya se encuentran en los jardines de la eternidad, donde indefectiblemente alguna vez todos iremos a parar, y un par que aún siguen por aquí deleitándonos con sus excentricidades. Vamos a comenzar recordando a "Pepe de Barrio Plata" , aquel que se ganaba algunas monedas quitando los yuyos de los jardines y de las zanjas de los vecinos.
"Pepe", una vez arreglado el monto a cobrar, se sacaba el saco acomodándolo "al estilo de un bollo" y ya comenzaba con la limpieza de las malezas.
Si era un día de mucho calor, a esta última palabra la repetía en una inusitada cantidad de veces. Y lo propio ocurría si el día era gélido, con la palabra frío.Generalmente repetía insistentemente la frase pronunciada por su interlocutor.
Otro de los personajes del mismo barrio, pero aún más indigente, era a quien en modo especial los chicos apodaban "Cachunia". Según cuentan los que lo conocieron, tenía su hábitat o refugio en avenida Manuel Arijón y yendo más hacia el oeste del Pasaje Bruch. También comentan que toda una multitud de perros lo cortejaban y por las noches, en modo especial de invierno, lo rodeaban a modo de frazadas.
Vamos a continuar con uno de los últimos en abandonar este mundo. Se trata del "comandante Sneidtter", "Quencho", inmortalizado como "Cambá". Quien caminaba empujando su carrito de supermecado repleto de cartones y otros desechos, seguido muy de cerca por una bellísima perra negra a quien solía retar. Lo gracioso es que él mostrandose como todo un amo, y entre gritos extraños seguramente "por su habitual mamúa", daba a entender que la perra le replicaba el reto.
Y por último vamos a exaltar a dos que siguen entre nosotros haciéndonos reír por suerte todos los días.
Estamos refiriéndonos a Gabriel García apodado "traca", el de la bicicleta de los mil artefactos estrambóticos, e "hijitus Ramos", personaje si los hay, que trabaja en el Forraje de la familia Zamparo. "Hijitus" debe ser el único mortal que cumple los años al revés. Y el ejemplo es que no los suma, sino que los resta, y es por eso que nunca sabrá nadie su justa edad.

Vamos a cerrar las muestras de este libro citando uno de los "Relatos breves de todos los colores".

"Bar y comedor tranvía 26"

Justo hoy que el mundo está a punto de convertirse en una flagrante hoguera, a mí se me ocurre desempolvar amarillentas páginas de este Bar, situado en el flanco sudoeste de la Ciudad. "Lucero" era el entonces... Ahora Avenida del Rosario y Ovidio Lagos es el lugar exacto, donde se cruzan las calzadas. Y por supuesto que es otra, y muy distinta la muchachada que ha copado la parada.
Solo la escenografía con un cierto perfil quedó, de aquel boliche con aledaña cancha de bochas de Don Antonio Pendín. Todo lo demás sucumbió.
Junto al decir... el almacén de Badoglio, la peluquería de Picho; los televisores Zenith y Geloso en las vidrieras del Vasco Urcelay mostrando a Juancito Díaz por la tarde tocando tangos en el Viejo Canal 7; el aroma del café Cruzeiro por las mañanas impregnando todo el barrio; todo... todo sucumbió. En este instante algo me dice que esto ha quedado como la cara oculta de la luna. Se encuentra ya a espaldas del tiempo.