Postales en la Vidriera

26.6.09

Ha raíz de que han quedado varias historias sin contar en cuanto al libro titulado "Embrujos que ya no son" (Compendio de relatos del sudoeste de Rosario "Las Delicias" y sus adyacencias), he decidido contar con una segunda edición del mismo y como ejemplo dejo expresado el relato que está a la vista:


LOS HIJOS DEL IMPERIO DEL SOL

Cierta vez pudo parecerse a una utopía, pero hoy ha pasado a ser algo tangible y visual.
Los hijos del Imperio del Sol, de manera aparente o definitivamente, se han establecido entre los límites del sudoeste. Aquí en ”Las Delicias” han puesto en hora el latir de sus pequeños y surtidos supermercados, con la novedad de aceptar la más amplia gama de monedas y automáticos plásticos de débitos, siempre siempre con la mueca amable del gesto altruista en sus auríferos rostros.
Para ellos la matemática es el Dios de sus caprichos de evolución, el poder conmovedor del oriente milenario, y al fin de cuentas su mayor felicidad.
Pero la gente, en modo esencial la más carenciada y sencilla, los comprende y respeta.
En su gran mayoría los titulares de estos comercios son personas jóvenes, de contextura física delgada y estatura baja por lo general. Y como el resto de los inmigrantes que han llegado del lejano oriente se expresan con un lenguaje que despliega una multiplicidad de sílabas inentendibles, excepto en los nombres de sus dueños que se pueden constatar en los tickets que la gente recoge a través de sus compras.
Lo que llama mucho la atención acerca de estas familias, además de su sorprendente apego al trabajo, son esas virtudes que provienen de pueblos que siempre le han rendido culto al silencio y al respeto.
Y otro de los detalles a tener en cuenta se acrecienta en sus hijos. Nenas o varoncitos, que cuando uno los ve con sus ojitos razgados y su silueta pálida cree estar viendo a un Buda en miniatura.

FELIPE DEMAURO
Felipedemauro47@gmail.com

11.4.09

Modernos retoños de Villa Manuelita

Modernos retoños de Villa Manuelita es un poema que fue escrito por mi alrededor de 1990 pero que continua en el actual año 2009 teniendo más vigencia que nunca. Lo transcribimos:


Modernos retoños de Villa Manuelita


Ahi viene como dicen aquí
"el Octavio Pereyra"
- porque ellos hablan así
generalmente le adosan el artículo
anteponiéndolo al nombre aludido-
... trayendo en una mano la caja
que parece burlarse
de su denigrante oficio de lustrabotas
a través de la sonrisa "eterna" de Gardel.
Me saluda.
Saluda a "la Susi"
la puta de la casilla de enfrente
que a esta hora del anochecer
sale como ella dice: "a levantar puntos"
y se pierden en el hacinamiento
del angosto camino sinuoso.
Pasan conversando
"el cabezón Ortiz"
que por lo visto "retorna de hacer guantes"
en el solitario y grotesco gimnasio
de su imaginación
y "cacerola Lugo"
que acaso le estará explicando
la mejor manera de agredir con los codos
cuando se salta para cabecear un córner.
Me saludan posponiendo mi nombre
a un "buenas noches"
que carece de las eses finales
e inmediatamente uno de los dos
lanza una carcajada
que se trunca en la conversación
por el desesperado ladrido de un perro
que hace trastabillar la parda sombra de un gato
provocando el obvio tumulto
en algunos techos de zinc.
A este croquis marginal se suman
provenientes de puertas y ventanas
solidarias en la corta distancia
y en la precariedad de sus cortinas
el llanto de un chico
una discusión entre un alcohólico empedernido
y su concubina que no le va en zaga
hostilizándolo con los insultos mas hirientes
que suelen conjugarse
en este tipo de cloaca social
la melodía litoralenia de "Kilometro 11"
y el rostro morocho y oriental
de "Alcidez Sosa" que se acerca
junto a "la Laura"
con la sublime obesidad
del sexto en su vientre.
Ambos tironean de un carrito
repleto de cartones y basura
cuando una niña descalza
con un bebé desnudo en sus brazos
sale de la casilla a recibirlos.
Detrás de ésta otro chico
también descalzo hace lo propio.
Alcides Sosa y "la Laura"
en este preciso momento
sonrien y manosean con ternura
el cabello de sus hijos
mientras alguien sale de otra casilla lindera.
Se trata del alcohólico empedernido
quien apoya una de sus manos
en la frágil pared de lata
y casi en una proeza de equilibrio
comienza a orinar.
La luna como una banana raquítica
minimiza todo lo que ocurre.

19.2.09

Embrujos que ya no son

Cuando comencé a redactar este libro de reciente aparición titulado "Embrujos que ya no son", nunca pensé que iba a tener semejante aceptación, tratándose de una obra que rescata en principio algunos pasajes de mi vida junto a mis padres, abuelos, y a otros miembros de la familia. Y luego la narración se aboca a desentrañar toda la historia del sudoeste de Rosario. El barrio "Las Delicias" y sus adyacencias con parcelas de las que ya practicamente nadie se acuerda, como por ejemplo el llamado "Barrio Carreras".
El libro ha llegado no solo a los hogares mas alejados del epicentro de la zona, si mencionamos como tal a la intersección de las avenidas Ovidio Lagos y Manuel Arijón, sino también por intermedio de parientes a paises tan distantes como los Estados Unidos e Italia.
Reitero que para mi es todo un orgullo sentirme respaldado por tanta gente, que ahora sabe algo mas acerca de mi actividad en la radio, y también respecto de mi labor literaria que comenzó con la publicación del primer libro titulado "A los infiernos nuevos" en el año 1971.

A modo de ejemplo a partir de ahora doy a conocer algunos relatos de dicho libro:

Pío Berni - " Entre la leyenda y lo cierto" - Vida y obra de un maestro ejemplar


Eran otros tiempos. Lejanos dias ya cercanos 1930. Mi padre que había nacido un 11 de Octubre de 1919, alguna vez supo decirme que había sido... " su maestro".
En el sudoeste de la ciudad, sector de extramuros, comenzaba a clarear la urbanización de " Las Delicias".
Aún no se habian fundado los tres colegios públicos mas antiguos de que se tengan memoria. La Escuela Nº 560, situada en la esquina de Sánchez De Bustamante y el Boulevard Nicasio Oroño. La Escuela Nº 798 Dr. Vicente Anastasio de Echevarria, situada sobre la Avenida Ovidio Lagos a la altura del 5806, y la llamada "Julio Bello" Nº 154, ubicada detras de la estación del ferrocarril bautizada "El Gaucho", Ramal del Belgrano conocido como "la via onda" en el barrio de Hume.
Cuenta la leyenda por dicho de algunos pobladores, que este personaje solia reunir a sus alumnos en un paraje, antigua posta del "Camino de las Carretas" , simplemente un gran salón sombreado por un inmenso eucaliptus, situado donde actualmente se alza el extremo norte del puente de la circunvalación en la intersección con la Avenida Ovidio Lagos. También se comenta que aquel solia ir a las diversas quintas de la zona en un automóvil de época, llevando y trayendo a sus educandos.
Lo cierto, y ahora si nos remitimos a la documentación hasta ahora investigada, es que Don Pío Berni, este gran maestro, falleció el día 2 de marzo de 1954. Que de acuerdo a la partida de defunción contaba al morir 78 años de edad.Es decir que habia nacido en el año 1876. Su origén era italiano de la ciudad de Piacenza, pero se habia naturalizado como ciudadano Argentino. Estaba casado con Audelina Navarro, con la cual tuvo 3 hija: Carolina, Luidina y Maria Rosa.
Los padres de Pío se llamaban Luis Berni y Carolina Biavati. Su domicilio personal al momento de su muerte era calle Ocampo Nº 821.
Otro detalle al margén que podemos agregar es que al día siguiente de su fallecimiento, en el Diario "La Capital" se publican 3 avisos fúnebres dando cuenta del nombre de su viuda y sus 3 hijas ya casadas. Carolina Berni de Aiello, Luidina Berni de Fogliatti y Maria Rosa Berni de Moreno.
También el diario da cuenta de la compañía fúnebre que realiza el sepelio. Vicente Bernardo.
Don Pío Berni " El gran maestro " fue sepultado el día 3 de marzo de 1954 en la necrópolis " El Salvador".

Los relatos del libro estan agrupados en cinco subtítulos que son estos luego del prólogo y las palabras preliminares:

"Las vivencias en torno a mi nombre", "No solo de pan se alimenta el hombre", "Los placeres del alma", "Los personajes de Las Delicias" y "Relatos breves de todos los colores".

Pío Berni - Entre la leyenda y lo cierto, corresponde a "No solo de pan se alimenta el hombre".
Vamos a transcribir ahora un relato correspondiente al capítulo "Los placeres del alma".

"Venus - El cine de Las Delicias"

Ubicado en la inmediación del barrio, a la altura actual de Avenida Manuel Arijón 2731 "D", era lo más parecido al "Cinema Paradiso".
Recuerdo que bajo aquel tinglado que a mis ojos asombrados de adolescente le parecia interminable, se diseminaban geometricamente en clavadas mas de trescientas butacas de madera. Con su pantalla orientada hacia el sur, que aún vuelvo a ver tiznada por el blanco y negro, o con las fluorescencias recientes del tecnicolor, el ensueño parece envolverme entre el eco de las voces y la música de "La violetera", "Los tres berretines", "Héroes de barro" y "La Dolce vita".
"1959"... Qué lejana ilusión. Deshilachado fulgor que vuelve del ayer. Infimo resavio que solo a veces...solo a veces, resplandece en la memoria.


Del capítulo "Los personajes de Las Delicias" citamos :

Personajes del Humor

Los personajes de cualquier barrio, por lo general son tipos muy queribles. Individuos cuyas neuronas evidentemente se han desfasado y por supuesto entonces resultan graciosos ante los demás, porque en sus acciones no coinciden con las de los otros.
En este relato vamos a exponer para el recuerdo de todos nosotros, a algunos que ya se encuentran en los jardines de la eternidad, donde indefectiblemente alguna vez todos iremos a parar, y un par que aún siguen por aquí deleitándonos con sus excentricidades. Vamos a comenzar recordando a "Pepe de Barrio Plata" , aquel que se ganaba algunas monedas quitando los yuyos de los jardines y de las zanjas de los vecinos.
"Pepe", una vez arreglado el monto a cobrar, se sacaba el saco acomodándolo "al estilo de un bollo" y ya comenzaba con la limpieza de las malezas.
Si era un día de mucho calor, a esta última palabra la repetía en una inusitada cantidad de veces. Y lo propio ocurría si el día era gélido, con la palabra frío.Generalmente repetía insistentemente la frase pronunciada por su interlocutor.
Otro de los personajes del mismo barrio, pero aún más indigente, era a quien en modo especial los chicos apodaban "Cachunia". Según cuentan los que lo conocieron, tenía su hábitat o refugio en avenida Manuel Arijón y yendo más hacia el oeste del Pasaje Bruch. También comentan que toda una multitud de perros lo cortejaban y por las noches, en modo especial de invierno, lo rodeaban a modo de frazadas.
Vamos a continuar con uno de los últimos en abandonar este mundo. Se trata del "comandante Sneidtter", "Quencho", inmortalizado como "Cambá". Quien caminaba empujando su carrito de supermecado repleto de cartones y otros desechos, seguido muy de cerca por una bellísima perra negra a quien solía retar. Lo gracioso es que él mostrandose como todo un amo, y entre gritos extraños seguramente "por su habitual mamúa", daba a entender que la perra le replicaba el reto.
Y por último vamos a exaltar a dos que siguen entre nosotros haciéndonos reír por suerte todos los días.
Estamos refiriéndonos a Gabriel García apodado "traca", el de la bicicleta de los mil artefactos estrambóticos, e "hijitus Ramos", personaje si los hay, que trabaja en el Forraje de la familia Zamparo. "Hijitus" debe ser el único mortal que cumple los años al revés. Y el ejemplo es que no los suma, sino que los resta, y es por eso que nunca sabrá nadie su justa edad.

Vamos a cerrar las muestras de este libro citando uno de los "Relatos breves de todos los colores".

"Bar y comedor tranvía 26"

Justo hoy que el mundo está a punto de convertirse en una flagrante hoguera, a mí se me ocurre desempolvar amarillentas páginas de este Bar, situado en el flanco sudoeste de la Ciudad. "Lucero" era el entonces... Ahora Avenida del Rosario y Ovidio Lagos es el lugar exacto, donde se cruzan las calzadas. Y por supuesto que es otra, y muy distinta la muchachada que ha copado la parada.
Solo la escenografía con un cierto perfil quedó, de aquel boliche con aledaña cancha de bochas de Don Antonio Pendín. Todo lo demás sucumbió.
Junto al decir... el almacén de Badoglio, la peluquería de Picho; los televisores Zenith y Geloso en las vidrieras del Vasco Urcelay mostrando a Juancito Díaz por la tarde tocando tangos en el Viejo Canal 7; el aroma del café Cruzeiro por las mañanas impregnando todo el barrio; todo... todo sucumbió. En este instante algo me dice que esto ha quedado como la cara oculta de la luna. Se encuentra ya a espaldas del tiempo.

19.7.08

Tiempo al tiempo

Octavio Herrera caminaba pensativo por ese extremo de "Ludueña Sur", trasversal a las barreras de la calle Carriego. Flanco adyacente a la vetusta estación de nombre homónimo al barrio.Caminaba bordeando también la plaza exultante y maquillada por estos dias tan desapacibles con ventiscas y llovisnas, intemperies ocres, hojarasca, neblina y gelitud.
En el laberinto imaginativo de sus ideas volvia a recalar, y a quedar atrapado como en una red de pescadores por tercer dia consecutivo ya, el título de aquel relato... "Los gloriosos italianos". Donde el expresaba que al igual que los Yankees hoy, ellos también, hace centurias, constituyeron un imperio. Tuvieron al mundo "en un puño", y lo diseñaron, lo manipularon y lo apretujaron "a piacere".¡Fueron invencibles!.
Nadie podía con sus ejercitos ni con sus escuadras navales.Con el talento de sus arquitectos, esbozando acueductos, termas, anfiteatros, panteones, arcos, circos, templos u obeliscos. Nadie pudo aún acallar la equidad de sus jurisprudencias ni revertir la opinión de Horacio, Virgilio o Séneca, que cabalgan cual clásico centauros por los polvorientos anaqueles de todas las bibliotecas. Nadie pudo... Exepto el tiempo. Ese empiadoso apocalipsis que como la intemperie sólo puede exhibir su austero espejismo.

29.3.08

Lenguaje vigente

Vamos a poner como ejemplo estos dos poemas, en el transcurso de veintiocho años entre ambos titulos

Tenis: Corresponde al libro "La Fragata deportiva-vedette" publicado en el año 1980.

La cinética se aclimata al fervor
se inclina al sociego
y se acredita sobre un chal
para que dos raquetas
implanten su antagonismo
arrójandose un atuendo circular.

Cuando la euforia del juego
se interrumpe
la llanura del chal se yuxtapone
se engarza a otra
gemela en atractivos
y se volatiliza como una vedette
envuelta en plumas de flamenco.

¡Aleluya por lo sutil!
Lo tan sutil como geranios en flor.
Atardeceres del anochecer.

¡Lirico y santo
alabado seas dios!

A pesar de la hostil hipocresía
que diariamente nos humilla
y de esa antigua neo-marea comercial
que hasta tu cruz vendió.


Sábado de gloria: Se trata de un poema inédito correspondiente al día veinticinco de marzo del corriente año 2008

Era el atardecer de un miércoles
cuando salieron todos como eyectados
viejos, jóvenes y niños
en veloces automoviles y camionetas 4x4
obnibus, trenes, aviones o lo que fuere.
Lo indispensable era alcanzar cuanto antes
esa libertad absoluta
que para cientos de miles
hoy
solo la brindan los estupefacientes y alucinógenos.

Y allí está la clave
que ahora muestra el espejo del espejismo
en la pantalla del televisor
cuando muchos de los ingenuos viajeros
generalmente agoviados luego del atardecer
preparándose para la cena en residencias extrañas
como tirados sobre mullidos sillones
de los lugares de hospedaje
ven despadazados vehículos
entre despedazados cuerpos tirados por doquier
cual a malditos despojos
que evapora una extraña y globalizada sociedad de consumo.

Mucho de los que lean este relato
pensarán qué lejos
ha quedado aquella música sacra
que difundían todos los medios de información
y aquel recogimiento infausto
hacia cristo y hacia Dios.

23.2.08

Téxtos mas recientes

Embrujos que ya no son

Tiago Umberto del Cerro
comenzó a correr trás su imaginación.
Como siempre fusionaba
lo que ya consideraba
espectros del entonces
con atractivas metáforas.

Y estas imágenes
le mostraban aquellos mediodias
enredadados a su niñez.
Mediodias garuando amarillos crisantemos
esfumándose entre millares de mariposas
que tenia frente a si
y que el salvajemente enfundado
con esa apariencia de "pequeño enfant terrible"
con una rama desflecada de hojas
volteaba y volteaba
destrozándolas sin piedad.


De su libro de poesía inhédito "Embrujos que ya no son" (12/12/07)


Estado ausente

A Astor no se le caía ni una sola idea. Su transparencia mental se parecía a uno de esos ingresos acotados por un blindex, hasta que subió al omnibus "138" esa bella mujer de mediana edad, que luego de advertir al pasaje de la entidad a la cual se debia, comenzo a repartir unos pequeños almanaques mientras aludía en una especia de breve y gastado discurso, a que la retribución de unas pocas monedas contriburía a salvarguardar a niños pequeños carecientes de familia y hogar.
Astor al recibir el almanaque constato un sello, atestiguando que la entidad era ajena al estado.
Ocurre que aquel llamado "Estado de Bienestar", hace rato que paso al archivo de las utopías desacreditadas. Y es por eso que la realidad se torna cada día mas cruenta, especialmente con aquellos desamparados que nada tienen.

5/2/08




Grafittis

Por estas horas, cuando los escritores hemos perdido todo credito de originalidad superados por una realidad mucho mas frondosa y letal, cuyas misceláneas hurgan ya en los postreros recovecos del asombro. Una...dos...trés veces Tiziano repaso con la vista el discurso pergeniado y asintió tácitamente.
Eso es lo que pretendia decir en principio, pero ahora venia la parte mas delicada, insertar los grafittis en el texto.
Bueno, se dijo acordandose y copiando este de humor mas que negro "renegrido", que le parecia sensacional, visto en una pared de la ochava sudeste de calles "Maipu y Av. Pellegrini":
- Ayuda al suicida - 4381000 - "vendemos horcas" (le agregaron abajo). Mientras que este otro " a las mujeres no se les pega" - igual no aprenden - transcripto en una pared ojiando el sur sobre "San Martín y Galvez". Por cierto le olia a cargada y dedicado a toda esa troupe de feministas que populan por ahi.
Pero la ternura derramada por un Romeo ciego de amor en la pared lateral oeste del "Hospital Provincial", lateral expuesto por calle primero de mayo, realmente le desataron algunas lagrimas y sino veamos : "Ni el mas duro golpe de la vida puede afectarme, porque mi corazón anida en tu sonrisa".
Por ultimo en calle Italia casi esquina 3 de febrero este otro que Tiziano juzga "de antología" expresa : "Todos es vanidad y un querer atrapar el viento".

20/2/08


Contrastes

Por supuesto que contrasta con estos dias nefastos de la hipertecnología, lograda en los teléfonos celulares de las múltiples funciones y las cámaras fotográficas digitales. Con estos dias alienantes en que tiene mucho mas valor el multiple replay televisivo de la gambeta de alguno de los futbolistas que se cotizan en millones de euros, que el descubrimiento aportado por algun científico que permita salvar millones de vidas humanas.
Esto último al igual que lo redactado por un brillante escritor, por ejemplo, ha pasado de un tiempo a esta parte a la feria de los anacronismos. No tiene ningun valor en la sociedad actual, se parece a la irrelevancia de la "ética". Es algo que no existe.
17/02/08

17.11.07

Sintésis histórica del sudoeste - Las Delicias y sus adyacencias

Despedida de año

Un episodio inédito se dió en virtud de una despedida de año, donde se calculaba entre los primeros indicios unos ciento cincuenta comenzales, y concluyeron siendo mas de mil personas.
El atardecer se avizoraba desencantador, con refusilos y el preludio de una devastadora tormenta en ciernes.
La pregunta de todos los anfitriones era dónde acomodar a tantos invitados, ya que se había frustado por inconvenientes y detalles de limpieza, el único salon disponible cercano al club.
Lo cierto es que la cuestión fué resuelta con opiniones coincidentes en que la fiesta debia llevarse a cabo sobre el campo de juego, donde en uno de sus angulos se acomodaron las mesas en forma de abanico, y el ingreso se realizaría a travez de uno de los arcos.
Pero lo mas risuenio ocurrió cuando el baile estaba en pleno apogeo logicamente sobre el lugar elegido la cancha de futbol.
Así mientras "Los wawancó" se lucían con la mejor versión de "La pollera amarilla", una vieja tropezó en una fatídica mata de pasto, quedando desparramada en el suelo en la pose mas ridicula ante el apresto de los mas cercanos que contribuyeron con su ayuda en medio de una carcajada generalizada.(Historias correspondientes al club "Defensores de Peñarol").


"Venus, el cine de Las Delicias"

Ubicado en la inmediación del barrio, a la altura actual de avenida Manuel Arijón 2731 "D", era lo mas parecido al "Cinema Paradiso".
Recuerdo que bajo aquel tinglado que a mis ojos asombrados de adolescente le parecia interminable, se diseminaban geometricamente enclamadas mas de tresientas butacas de madera.
Con su pantalla orientada hacia el sur, que aún vuelvo a ver tiznada por el blanco y negro, o con las fluorescencias recientes del tecnicolor, el ensueño parece envolverme entre el eco de las voces y la música de "La Violetera", "Los tres berretines", "Héroes de Barro" y "La Dolce Vita".
"1959"... Qué lejana ilusión. Deshilachado fulgor que vuelve del ayer. Infimo resabio que solo a veces... solo a veces, resplandece en la memoria.


Las sombras de INEAR


Aún, y para revitalizar el recuerdo los nostalgiosos, subsiste colgado el letrero de la "Industria Electro Mecánica Rosarina" en la calle Sanchez de Bustamante entre Cereseto y Casaccia.
Pero lo que mas perdura a través de dicha sigla son los acedores de un club, donde las bochas y el futbol corrian con la ventaja que supone lo imprescindible.
Y claro, era a mediados del siglo anterior cuando la creatividad y la eutopía invitaban a soñar con el poder, y los casi 20 años que lucian los de la casaca de piqué color azulgrana los inducian siempre al podio de las contiendas futboleras barriales.
Once trofeos ganados sobre trece participaciones no fue poca cosa para el ranking de "Las Delicias" que por supuesto siempre los recuerda a partir de aquellas chilenas, caños, sombreros y tacos envidiables que por entonces brillaron como flashes en todos los baldios de la ciudad.


Club Social y Deportivo Las Flores


Yo escribo influenciado por las vicisitudes de la gente que es como usted, sincera... simple y humilde.
Será por eso que rescato a este club que alguna vez se constituyó en uno de los mojones de "Barrio Plata". Un barrio de agallas, colmado de obreros que saben... y mucho, del significado de la cruz y la ingratitud.
Club Social y Deportivo "Las Flores" ¡ que poco ya te queda!.
Apenas ese mastil oxidado, heroíca ofrenda de gestas sobre tu fachada de colores mustios en un ademan de adios a la otrora calle "Primavera", reflejo de tierra que te precedió.
Y el resto, solo algun arresto de unas pocas mesas, brillantes trofeos y la sombra de un billar.
¡Ah ! Pero eso si. Muchos recuerdos de futbol y trucos conversados, siluetas que ya no estan.
Pero que importa, si al fin de cuentas vos sabés que de aquí... alguna vez todos nos tendremos que marchar.


Soldaditos de Plomo


Un cielo color ceniza veteado con nubarrones muy oscuros callendo en torbellino por el oeste resplandecia en aquella gélida mañana del mes de agosto de 1954.
De pronto sobre esa esquina de avenidas cruzadas (Ovidio Lagos y Manuel Arijón), y ante los ojos de algunos transeguntes forasteros del lugar, y otros vecinos pobladores, con la prisa propia de las compras que se realizan cuando el mediodia es tan simple como una cuestión de minutos, el verde y el marron especificamente militar comienza a transcurrir.
Se trata de el "Regimiento 11 de Infanteria - Gral. Las Heras", cuyos Jeep y camiones artillados; camionetas sanitarias de la cruz roja; cañones y hasta algún tanque blindado; todos con el sello y la exacta fisonomia de los utilizados en la segunda Guerra mundial; se dirigian "hacia un itinerario de maniobras militares" girando por Ovidio Lagos avenida transformada en ruta hacia el sur.
El pabellón Argentino flameaba sobre el primero de los vehiculos seguido por el gesto contemplativo y a gusto de los soldados. Y cerrando el desfile el carromato donde a fuego lento se iba cocinando lo que almorzaria la tropa. El humo transparente que fluvia de la chimenea de dicho vehiculo lo evidenciaba. Y es el espejismo, tan solo el espejismo que dios ha vuelto a mostrarme de aquel dia.


Carreras, yo te conozco


Yo creo que la memoria suele guardar en recovecos impensados algo asi como sagradas imágenes, que alguna vez estallan cual a fuegos de artificio en los cielos de alguna foto o la fortuita conversación con alguno de esos amigos que uno estima hondamente entrañables.
Así me pasó con este retazo de barrio conocido solo por un par de veteranos alla por el sur...como "Carreras".
Un modesto arrabal, en dias de lluvia tiznado de andurrial que se calzaba los guantes poniendose en guardia desde la avenida Manuel Arijón al norte, la cortada Corralito al oeste, lo que seria "La Circunvalación" al sur y aproximadamente la calle Moreno al oeste.
Una versión que tuve de su apodo... "Carreras", fue por que además de ser zona bucólica de quintas, y otras yerbas a fines a los matorrales y al canto de los pájaros, era territorio de verduleros y personajes ligados al "escolaso" y al turf de menor cuantía... las cuadreras.
Pero otra versión mas aconsejable, me hizo recalar que el nombre se lo debía a un doctor o algo asi, un tal Don Isidro Carreras. Cuya mansión constituia toda una novela abandonada y muy cercana a la esquina de Piedras y el Boulevard.
¡ Qué retazo de ensueño es Carreras!
En la figura de sus personajes como el vasco lechero Aguirre, el "canilla Pisicky", o la figura del cartero Don Oscar Acosta, que repartía la correspondencia con su habitual uniforme gris, de gorra, bota de caña alta y de a caballo.
¡ Qué retazo de ensueño es Carreras!
Del famoso almacen y despacho de bebidas de Antonio Paglia, en la esquina de Alvear y Cazadores. De la comisaria "25" ubicada en la intersección del Boulevard Nicacio Oroño con la Avenida Manuel Arijón. De los bailes de Carnaval en el club "Sol y Sombra". Y los memorables picados y torneos de futból de "Estrella Federal".
Por eso te decia al comienzo... "Carreras" ¡ Yo te conozco!.